Especialmente por las mañanas, la oferta de espectáculos gratuitos es muy grande. Casi todos merecen la pena. Suelen repetirse cada año, pero conviene consultar el programa para saber fecha y hora concretas.
El día 6, una hora y media después del chupinazo, hay un gran festival folklórico, fundamentalmente de danzas vascas, en la plaza de los Fueros, con dantzaris de Pamplona y su comarca.
En esta misma plaza varios días al mediodía hay una gran exhibición de deporte rural vasco: cortadores de troncos (aizkolariak), levantadores de piedras (harrijasotzaileak), carreras lastradas con txingas (pesas), korrikalaris, sokatira etc. Pocas veces tendrás oportunidad de ver reunidos tantas manifestaciones del deporte popular vasco.
En el Parque de la Media Luna suele haber varias mañanas espectáculos varios de cultura vasca: un día un festival de bertsolaris (improvisadores de poemas cantados en euskara), otro día hay un tradicional concierto masivo de txistus (especie de flauta vasca). Aproximadamente a la misma hora, pero en el Paseo de Sarasate, suele haber recitales de jotas (canciones principalmente en castellano típicas del sur de Navarra). En el Bosquecillo todos los días a las 20'30 de la tarde suele haber grupos de baile y música de las casas regionales (andaluzas, extremeñas, gallegas... etc); es una buena muestra de folklore español.
La Feria de ganado se celebra el día 10 de siete de la mañana a tres de la tarde en un solar cercano al campo del fútbol de Osasuna (Garitón de Ripalda). No es exactamente un espectáculo, pero como si lo fuera. Cabezas de ganado, sobre todo caballar, de las más diversas especies, llegados de todas partes (Iparralde, Andalucía, Castilla, etc.) se juntan aquí para ser vendidas y compradas. Y admiradas. Es muy bonito. Y la fauna humana también es a veces muy pintoresca. Aunque no te vayas a comprar una yegua, date una vuelta por la feria.
En la Plaza de Conde de Rodezno es donde se concentran mañana y tarde los espectáculos para los niños (payasos, marionetas, teatro, etc) en euskara y en castellano, aparte, claro está, de los gigantes.
También en la plaza de toros suele haber festivales mañaneros, pero son de pago y varía cada día: suele haber una corrida vascolandesa, con vacas bravas: una especial suerte de lidia en que se demuestra con saltos y quiebros la habilidad del torero, sin dañar al animal. Otro día a eso de las 11, se celebra el concurso de recortadores de novillos, en el que se esfuerzan en colocar hábilmente anillas en las astas de los animales.
Se suele hacer también una fiesta campera. Sueltan unas becerras para que los aficionados se las den de toreros, les peguen unos pases y se lleven unos revolcones. Participan también alumnos de la Escuela Taurina de Pamplona.
Aparte de estos actos el ambiente mañanero suele ser bastante animado, sobre todo a la hora del vermú.