¡Ah! un detalle: en Pamplona se habla castellano y euskara, pero fuera de esto no se nos dan bien los idiomas, y el que sabe algo, pronuncia muy mal. Si en Pamplona quieres hacer migas con los de casa, tienes que hablar un mínimo de castellano o de euskara. Si no sabes ni papa, te lo pasarás bien igual, pero acabarás metido en el gueto guiri hablando gringo todo el día, y se te escapará mucho de lo que es la fiesta. No temas en intentar comunicarte porque a la mala pronunciación puedes añadir los efectos del alcohol que permiten que cuanto peor hablas más te entiendan. Es un misterio pero es una realidad.