Conseguir entrada para los toros es la pesadilla diaria del forastero y de mucha gente de Pamplona. Pero no es imposible. Igual te podemos ayudar con la siguiente información.
La plaza, además de en sol y sombra, se divide en tres niveles: tendido (el más bajo), grada (zona intermedia cubierta por la andanada), y andanada (parte superior, cubierta). Andanada son las localidades más baratas, tanto en sol como en sombra. La grada, aunque esté en sol, es una zona bastante tranquila, y a ella no se le aplican los "horrores" que hemos contado sobre la corrida en sol.
La mayor parte de las entradas, tanto de sol como de sombra, están vendidas de antemano en forma de abonos: entradas para todas las corridas que se reservan de año en año a nombre de una persona o una peña (los tendidos de sol, por ejemplo, están todos abonados). Sólo salen a la venta alrededor del 10 %, mínimo legal obligatorio. Estas se venden el día anterior en las taquillas de la plaza de toros, a partir de las nueve de la noche.
En principio, pues, se puede comprar una entrada haciendo cola. El problema es que la cola suele estar ocupada desde horas antes por gente que compra las entradas para luego revenderlas más caras. Solo se puede comprar cuatro entradas por persona, pero la medida no sirve para gran cosa ya que los reventas utilizan a todos sus parientes que se tienen en pie para comprar todas las entradas que pueden. Por eso, muchas veces uno hace la cola y se encuentra que se agotan antes de que le llegue el turno. Sobre la venta oficial de entradas tienes más información en la página de la Feria del Toro.
Si no consigues entradas de ninguna de las formas, ¿qué hacer? Pues dejar la dignidad a un lado, comprar a un reventa y pagarle su beneficio. La reventa es ilegal, claro, pero poco perseguida. En todo caso sólo se persigue al reventa, no al cliente. Este no corre ningún peligro.
Los reventas están desparramados por todos los alrededores de la plaza desde horas antes de la corrida y también por la mañana. Suele haber gran concentración de ellos al final de Estafeta y al principio del callejón de la plaza de toros (cruce calle Amaya con cuesta de Labrit).
Si quieres comprar en la reventa, decide primero qué tipo de entradas quieres comprar, para pedírselas al fulano. Ahorrarás tiempo. Luego busca a un reventa. No son difíciles de localizar: suelen tener un tipo físico muy característico que no vamos a describir para ser políticamente correctos, pero que es inconfundible. Tampoco hace falta que abordes a todo el mundo. Paséate poniendo cara de estar buscando algo: te abordarán ellos (por cierto: conviene saber español, este colectivo no suele hablar idiomas).
Una vez localizado el reventa, te conviene saber varias cosas:
- Los precios varían enormemente de un día para otro: la reventa es muy cara los fines de semana (gran afluencia de gente) y cuando la corrida es especialmente buena (informarse). Los días normales es cara pero no tanto.
Es difícil dar indicaciones sobre precios. Para una corrida normalucha un día de labor, puedes calcular un mínimo del doble del valor de la entrada. Este valor está impreso sobre cada entrada, así que mira la entrada que te ofrece para calcular qué precio ofrecerle. En la entrada figura además el número de la puerta de entrada (información inútil, se puede entrar por cualquiera), el de la sección (este sí es importante: no te dejan entrar más que a tu sección), y el número de tu asiento.
- Por supuesto se regatea siempre, y si eres extranjero y se te nota, más: te pedirán mucho. En la entrada mira también la fecha de la corrida (te pueden intentar vender una del día anterior sin usar) y si es de sol o de sombra.
- Ten en cuenta también la hora que es: tu capacidad negociadora mejora cuanto más se acerca la hora de la corrida (6,30). Al reventa le entra miedo de quedarse con la entrada en las manos y baja el precio. Si esperas mucho, a veces a última hora puedes comprarlas a su precio o menos. Pero si esperas mucho, también te puedes perder el primer toro (si ha empezado no te dejarán pasar al tendido hasta que se acabe) y si tu entrada es de sol puedes también quedarte de pie toda la corrida: las entradas son numeradas, pero si llegas tarde es casi seguro que habrá alguien sentado en tu sitio (hay una superpoblación terrible) y será dificilísimo desalojarlo.
Además de esta reventa "profesional", hay otra menos trapichera: a las cuadrillas que van a la corrida les sobra a veces alguna entrada porque alguien ese día no va a los toros. Según pasan los días, les sobran más porque la gente necesita descansar. Muchas veces no lo saben hasta última hora, pero si les sobra y alguien se la pide se la venden, generalmente a su precio. Todo consiste en darse vueltas por los sitios donde se juntan estas cuadrillas y ponerse pelma preguntando a todo el mundo si le sobra alguna entrada. Hay que tener la suerte de ser el primero en preguntar cuando acaban de saber que les sobra alguna. Suele funcionar pero hay que insistir mucho. Un buen sitio para dar la lata es la primera manzana de la calle Olite junto a la plaza (mapa), o en general delante de la plaza, a partir de las cinco o cinco y media. Este truco vale sólo si quieres entradas de sol, que son las que tienen estas cuadrillas. Si quieres sombra, sólo te queda la reventa cutre.
En fin, después de tanto esfuerzo, la corrida sabe mejor.